¿Por qué, para muchos, el baño es el momento de las grandes ideas? ¿Qué efecto tiene el agua sobre nuestro cerebro? Y yo sé, no tenés tiempo, vives muy ocupado, entonces te daré la respuesta de una vez: “Vaya haga otra cosa hijo, ahorita resuelves eso”.
Creo que no fui la única persona que escuchó eso de su mamá. Porque la alta concentración genera tensión, y llega a embotarnos hasta que ya no podamos solucionar las situaciones. El “multi-tasking” también. Fue un error tragarnos el cuento de que podemos hacer muchas cosas a la vez. Cada tarea que realizamos gasta energía, pero hacer varias tareas (aún si es poner atención al jefe y responder mensajes de Whatsapp simultáneamente) gasta mucha más energía.
Entre los muchos daños de la “vida moderna” está la saturación. Y en el caso de la mayoría de los millennials- la hipersaturación. El bombardeo de imágenes, sonidos, estrés, preocupaciones, noticias, información, chismes, ideas, películas… (Y la lista podría continuar eternamente), bloquea en gran medida nuestra creatividad. Entonces, tenemos que crear espacios en nuestra vida donde podamos despejar la mente para que nuevas ideas surgen. Esto, entre otras técnicas que Neural Managers maneja, permiten que la persona vaya siendo más creativa y astuta, para así sobrellevar las situaciones de la vida y del trabajo.
Creo que no vale la pena dar una explicación pormenorizada de la meditación y todos sus beneficios porque ya los hemos escuchado muchas veces. Sino, busquen en Google. Pero, la verdad sigue siendo que la mayoría no meditamos y seguramente es porque creemos que es muy complicado. Nos imaginamos monjes que dedican su vida entera a eso.
No sé si alcanzaremos el Nirvana, pero para nuestro interés actual es suficiente sacar 15 minutos para relajar nuestro cuerpo y respirar adecuadamente. Estos minutos están dedicados completamente a la concentración en uno mismo, en su cuerpo y sus emociones. Hacernos conscientes de eso.
Aun así, puede que la meditación no sea lo tuyo. Entonces, salí a caminar a un bosque, haz jardinería, yoga… No importa tanto cuál es la actividad sino que ésta no tenga una exigencia mental ni emocional, y nos permita liberar ambos centros de tanta carga. Si esto significa lavar todos los días el carro, ¡dale!
Pero aquí viene el momento de la tarea. Probablemente no tenés que crear el espacio ni inventar nada, sino que simplemente debes hacerte consciente de esa actividad o espacio que tenés, donde hay tranquilidad y libertad mental y emocional. No tiene que ser total, solo lo suficiente para tener más de esos momentos “¡Ajá!”