Todos hemos escuchado
hablar de proactividad, y todos hemos querido ser capaces de dejar de lado
Candy Crush y empezar a ser esa persona de la que los artículos y la revista
Forbes hablan. Pero muchas veces, no tenemos en claro cuáles son las pautas que
se deben seguir para llegar a ser un Steven Covey.
Así que vamos a empezar por decir, que un proactivo es aquella persona que, a través de un sentido o talento, logra o es capaz de organizar su tiempo, enfrentar situaciones difíciles desde una perspectiva optimista, y ser dueño de su propia vida.
Pero hablemos de ese primer paso. Porque dentro de los pasos en falso que muchas veces damos, es común confundir el ser “proactivo” con ser “activo”. Pasar todo el día ocupado realizando distintas tareas, o llegar exhausto a la noche, no simboliza haber aprovechado el día.
Lo importante es ser capaz de administrar nuestras tareas según su nivel de prioridad, y para esto, Steven Covey, aconseja dividir nuestras metas en 4 matrices, con grados de prioridad distintos:
Lo “Urgente e Importante”: Requieren atención inmediata, pues van con nuestro propósito laboral.
Lo “No urgente, pero Importante”: Van con nuestro
propósito, pero no requieren atención inmediata.
Lo “Urgente, pero no Importante”: Tareas que son urgentes
para los demás, pero no van con nuestro propósito.
Lo “No Urgente ni Importante”: Tareas que no son
importantes ni urgentes pero que seguimos realizando por costumbre, y muchas
veces representan una pérdida de tiempo.
Bajo estas premisas organizaremos nuestras metas, y lo que es todavía más importante, nos aseguraremos de prestarle la atención que amerita cada una, además de asignarles fechas límites a nuestros deberes, esforzándonos para no convertir nada en “urgente e importante”.
Ser proactivo es tener
la actitud de controlar nuestra conducta de manera activa y productiva. Y para
esto es de suma importancia ser capaz de plantearnos la disciplina de cumplir
con nuestras fechas límites, y reflexionar constantemente, cuáles son las
tareas que realizamos diariamente, definiendo cuales merecen más de nuestro
entusiasmo, y cuales pueden representar una roca en nuestro camino hacia el
éxito.
