martes, 7 de marzo de 2017




¿Has escuchado hablar sobre el emprendedurismo? 

         Pues bien, definimos esto como la cualidad de una persona que le permite transformar un deseo en riqueza, esta particularidad se caracteriza por la capacidad de identificar la oportunidad, tomar decisiones firmes, desarrollar un plan claro y conciso para ejecución inmediata, perseverancia, liderazgo y trabajo en equipo hasta lograr la riqueza.
      Pero para alcanzar esto, es necesario ir más allá de una decisión; necesitamos convertirlo en acción. Sí, buscar cambiar nuestra manera de pensar y actuar, para que estas tengan relación con el perfil de emprendedor que queremos desarrollar.
Y para esto, principalmente tenemos que hacer un recuento de nuestra realidad, pues cuando logramos una meta, generalmente solemos conformarnos, pero la máxima de un buen emprendedor es nunca cruzar los brazos. Un buen resultado siempre debe verse como el trampolín a un éxito más grande, pero para eso no podemos ahorrar esfuerzos. Esto quiere decir que, al plantearnos una meta, debemos saber que esta no va a ser la última, sino que estos éxitos nos van a ir dictando hacia donde tenemos que ir después; así no podemos conformarnos con un gane. Hay que ser observadores y constantes.
Pero vamos a ser honestos. El camino al emprendedurismo no siempre es fácil, incluso, está lleno de grandes retos, por lo que es necesario mantener en mente siempre las razones por las que empezaste este trayecto: independencia, hacer lo que nos apasiona, ayudar a otros a través de nuestro negocio…pueden ser muchas las razones, pero esto nos ayudará a mantenernos con una mente positiva y motivada ante cualquier obstáculo, y si aún no sabes cómo ser positivo, Neural Managers cuenta con múltiples herramientas que te enseñarán a lograr lo que llamamos “Inteligencia Emocional”.
Recuerda que el emprendedurismo es todo lo contrario a estar en “tu zona de seguridad”; un emprendedor no puede ser estático, por lo que es indispensable estar en constante innovación, de manera creativa, innovadora y eficiente. ¡Dale al mundo algo nuevo! Preocúpate por mejorar siempre tus productos o servicios, de acercarte a tu público, de saber lo que quieren, porque apenas te encuentres en una zona de comodidad, es hora de subir un escalón, pues en el mundo de los negocios, quién no se mantiene subiendo, tiende a bajar inevitablemente.
Un buen emprendedor, es un buen líder, y como líder debes mantenerte siempre informado de lo que sucede en tu mercado, para poder ser innovador de la manera más acertada. Pero esto implica, no solo saber qué ocurre en el mundo exterior, sino también comunicarte de manera asertiva con tus colaboradores. Sé empático, pro activo, y aprende a escuchar. Pero descuida…los líderes no nacen, ¡se hacen! Así que, si nunca fuiste el presidente de sección, o te daba pena incluso levantar la mano, no desistas, aun tienes una oportunidad en el mundo del emprendedurismo. Aprende algo nuevo todos los días, infórmate, estudia sobre cómo ser un buen líder, y pronto esas habilidades y aptitudes irán despertando dentro de ti y se potencializarán con la experiencia. Recuerda que ser emprendendedor, es estar un paso delante del mundo. 


lunes, 20 de febrero de 2017

El poder de la palabra




Es común que escuchemos decir que una imagen vale más que mil palabras, pero quizás se nos escapa de la mano, la importancia que tiene aquello que sale de nuestra boca. Si hacemos una observación sobre la manera en la que nos comunicamos, fácilmente daremos con la respuesta de que la palabra es la forma más usada por los humanos para el acto de la comunicación. Y no solo esto, sino que la misma tiene un enorme poder e impacto en nuestras vidas.
Hagamos un recuento de cuánto nos puede hacer sentir una palabra. Puede ser de amor, de poesía, de ánimo; o fácilmente puede apagar sueños o impulsos. Pero no tenemos que esperar a que la palabra de otro genere esto en nosotros, puesto que nosotros mismos, lo que nos decimos todos los días -inclusive mentalmente- tiene un efecto directo en cómo nuestro cerebro percibe la realidad.
¿Alguna vez has escuchado hablar sobre la Ley de atracción? Pues bien, es el principio que asegura que los pensamientos, ya sean conscientes o inconscientes, influyen sobre nuestra vida, pues esta ley argumenta que los pensamientos son unidades energéticas que devuelven a la persona una onda similar a la que perciben.
Pero saliéndonos de las referencias populares, según la programación neurolingüística (PNL), todo lo que digamos ejerce una fuerte influencia sobre nosotros. Cada vez que decimos “no puedo”, estamos señalando un objetivo y poniéndolo fuera de nuestro alcance. Así que nuestro cerebro, para ahorrar energía, ahorra también cualquier esfuerzo para lograr ese cometido.
Entonces, más allá de las capacidades que tengamos o no tengamos, cuando pensamos o afirmamos “no poder”, nuestro cerebro lo toma como un hecho, a causa de no saber diferenciar la realidad con la fantasía, por lo que de esta manera, cerramos cualquier puerta hacia aprender, lograr o alcanzar una meta que con mucho pesimismo, desde un inicio afirmamos no poder, e incluso -probablemente- dejando de lado un éxito que pudo haber sido.

          Así que aprender a sustituir ese pesimismo por un “voy a intentarlo”, ”puedo hacerlo”, “lo voy a lograr”, es una manera de colaborar biológica y psicológicamente con el camino hacia alguna meta, de allí queda lo que hagamos de nuestros actos, nuestra perseverancia y el esfuerzo que ejerzamos, pero nuestro cerebro, ya habrá dicho “¡Claro que sí!”

miércoles, 15 de febrero de 2017





Has escuchado hablar sobre el poder de tener una mente positiva? No dudamos que sí. Son cientos los libros que nos hablan sobre el poder que tiene nuestra mente, y sobre cómo debemos ver siempre el vaso medio lleno. Pero entendemos, en una rutina tan convulsa, en medio de tantos problemas sociales y personales, es complicado creer en la pasta de un libro. Además, ¿cómo vamos a hacerlo?
Ser positivo es un trabajo constante, que se adquiere a través de esfuerzos y práctica, pero queremos hacerte el trabajo más sencillo, así que te describimos en 6 sencillos pasos cómo podes empezar ese camino hacia convertirte en un “positivista”.
1. Mantén en mente lo que te hace feliz: Trata de recordar todos los días tus fortalezas, y los éxitos que te han otorgado más felicidad en tu vida, esto te ayudará a aumentar tu autoestima, pero, sobre todo, tendrás en mente las áreas que puedes potencializar con facilidad o en la que encontrarás oportunidades en lugar de enfocarte en quizás habilidades que no tienen mucho que ver con tu particularidad.
          Y tranquilo, posiblemente nunca has corrido más que para que no te deje el bus, pero no deberías desanimarte por no poder correr los 4 kilómetros diarios que Nike Running te aconseja. Primero conviértelo en una habilidad a través de la práctica y mantén la continuidad de propósitos para que algún día, además de ser otro logro, esto se convierta en una habilidad.
2. No minimices tus logros ni agrandes tus fracasos: Alégrate por cada pequeño logro de tu vida ¡hoy solo ocupaste 2 tazas de café para mantenerte despierto! Recuerda que, si solo nos planteamos metas enormes y a largo plazo, olvidando que el éxito se construye con detalles, será muy usual que te sientas desanimado. En cambio, busca avanzar paso a paso de manera organizada y con continuidad de propósitos; y si fracasas, busca en qué podrías mejorar y conviértelo en una oportunidad para aprender.
3. No generalices: Todos recibimos malas noticias, pero esto no quiere decir que todo vaya a ser igual, busca desarrollar la inteligencia emocional para transformar las situaciones negativas, y mantén un estilo de pensamiento optimista, porque muy difícilmente sabemos con totalidad si algo va a salir bien o mal, lo ideal es arriesgarse sabiamente.
4. Reconoce oportunidades: Mantente con la mentalidad de que todo evento puede ser una oportunidad para aprender algo nuevo, no mires siempre hacia el mismo punto, sino disponte a enfrentar con positivismo -siempre buscando qué puedes aprender- de cualquier situación. Si encuentras la oportunidad de hacer lo que anhelas, deja de lado las dificultades y enfócate en la oportunidad que tienes para poder desarrollarte.
5. Sonríe: ¿Esto por qué? En nuestro cerebro tenemos ciertos neurotransmisores que se activan con los movimientos del rostro, que provocamos al sonreír, haciendo que nuestro cerebro lo tome como una señal para secretar endorfinas, o las conocidas “hormonas de la felicidad”, ayudándonos también a bajar los niveles de estrés. Así que, si te encuentras en una situación complicada, y quizás no veas una salida inmediata, ayuda a tu cuerpo a lidiar mejor con la situación ¡Sonriendo!
6. Sé selectivo con tus compañías: Busca mantenerte rodeado de personas positivas y alegres. Puesto que nuestra tendencia a nivelarnos con quien nos rodea puede llevar a que adoptemos pensamientos ajenos como propios, y si estos están conformados por pesimismos, pensamientos negativos, derrotismos o conformismos, podemos adoptar este mismo estilo de pensamiento.
Pero ante todo esto, principalmente aprende a vivir el instante y a disfrutar de cada momento de tu vida, para vivirla con el estado mental idóneo y poder enfrentarnos a cualquier situación que se nos presente, e ir decididos hacia la conquista de nuestras grandes metas.
Neural Mangers.


domingo, 5 de febrero de 2017






Positivismo Magnético

¿Alguna vez has escuchado decir, que si eres positivo atraerás situaciones positivas? Pues si bien es cierto, NADIE nace siendo positivo, sino más bien las personas optimistas van confeccionando este hábito -afectado por muchos factores externos- el cual se convierte en un estilo de pensamiento (la tendencia o el modo que tenemos de explicarnos o interpretar las cosas). Pero antes de dar respuesta a la pregunta que estamos planteando, es importante saber que el modo en que pensamos e interpretamos las cosas influye directamente como nos sentimos y como actuamos.

“¿Pero entonces si pienso positivo atraeré situaciones positivas?”, descuida…empezaremos a adentrarnos dentro de esto. Imagina que te encuentras tratando de abrir una puerta, pero en tu mano sostienes 20 llaves; Si coincidimos con un estilo de pensamiento negativo, probablemente al onceavo intento nos queramos dar por vencidos; llamaremos a alguien, trataremos de forzar algunas llaves, y eventualmente pensaremos que estamos teniendo un mal día. Pero ahora visualiza haber hecho todos los intentos probables, con la insignia de que pronto lograremos nuestro cometido…pues bien, eventualmente, lograremos abrir la puerta y pasará únicamente a ser un evento más del día. 
¿Y cómo funciona esto?

          La psicóloga Miriam Rocha nos explica que si tras una experiencia de fracaso nos decimos “todo me sale mal”, o “definitivamente no estoy bajando de peso”, es probable que no tengamos ganas de volver a intentarlo, porque… ¿Para qué hacer el esfuerzo si consideramos que todo “siempre” nos sale mal? De esta manera es bastante difícil que podamos tener una experiencia de éxito que contribuya a refutar esa manera negativa de pensar y que permita que, poco a poco, esa idea se vaya modificando al obtener información contradictoria. Por el contrario, si tras esa misma experiencia negativa nos decimos “La próxima vez irá mejor”, es probable que nos pongamos a intentarlo con más empeño. Con lo cual, se hace más probable que consigamos una experiencia exitosa que vaya modificando nuestra creencia previa.

          Recuerda que tener una mentalidad lo más flexible, moldeable, positiva pero siempre ajustada a la realidad nos abre las puertas a seguir descubriendo y aprovechando las oportunidades que muchas veces llamamos, pero que al llegar las dejamos pasar.


lunes, 9 de enero de 2017

Continuidad de propósitos



Es común que al iniciar un nuevo año nos planteemos muchas resoluciones: “hacer ejercicio todos los días”, “cuidar mis relaciones”, “aprender algo nuevo”, “comer saludable”, “levantarnos más temprano” …pero en el común de los casos, esta motivación dura, a lo mucho, una semana
Pero no quiere decir que nuestros objetivos no valían la pena, sino que quizás, no supimos como concentrar nuestra atención en ellos. Es por esto que traemos algunos sencillos consejos, que podemos seguir en este inicio de año para que podamos llevar nuestras metas a su realización.

1. Plantearse metas pequeñas: Muchas veces cuando pensamos en una resolución a gran escala, no sabemos por dónde empezar. Por eso es probable que haya pasado el tiempo y no hayamos logrado mucho, pero al plantearnos metas pequeñas, con fechas tope, es mucho más sencillo organizarnos.

2. Crear un plan: Si no sabemos por dónde empezar para cumplir nuestras metas, lo más probable es que sea porque no tenemos un plan de trabajo. Es mucho más sencillo para nuestro cerebro trabajar en algo, si le damos instrucciones o pasos a seguir. Por ejemplo, si le decimos a nuestro cerebro “Este año voy a mejorar mi relación con mi amigo Pablo”, posiblemente le tome más esfuerzo, tiempo y problemas a que si le decimos “Voy a salir con Pablo quincenalmente para mejorar nuestra relación”. De esta manera, sabrá que los pasos a seguir podrían ser sacar tiempo quincenalmente, estar pendiente de hablar con Pablo, etc; y el resultado será obvio.
            Una práctica efectiva, es tomar nota del plan que realizamos, dividirlo por puntos, y enlistar los aspectos que podrían representar un obstáculo. Por ejemplo, si nuestra meta será “levantarnos más temprano”, podríamos considerar como un obstáculo “acostarme tarde”. Así que, aunque esté bien tener en mente la gran meta, dividir esas “metas pequeñas” en un plan de trabajo será una orden mucho más directa para nuestro cerebro.

3. Recompensarnos:  Cuando alcanzamos una meta por la cual luchamos mucho, aparece un sentido de satisfacción. Este es el que hace que desarrollemos nuestra autoestima, el cual nos provee la capacidad de tener una visión más positiva sobre nuestras capacidades. Además, este sentido de satisfacción fortalece nuestra voluntad, para generar nuevas rutinas.
Pero seamos honestos, es difícil que luego del cansancio de un primer día en el gimnasio sintamos algún sentido de satisfacción. Por esto, podemos impulsar esa felicidad por nuestra propia cuenta: Recompénsate con un masaje, un chocolate pequeño, o un capítulo de tu serie favorita. De esta manera tu cerebro secretará endorfinas -la famosa hormona de la felicidad- y la asociará a tu nueva rutina.


4. Ser disciplinados: Recuerda que cualquier nueva resolución implica salir de nuestra zona de confort, y todo cambio implica un poco de sacrificio. Puede que al principio sea difícil acostumbrarte a una nueva rutina, o no sepas de donde sacar tiempo. Así que sé organizado con tus metas, cumple las fechas límites y ordena tu tiempo, y verás que luego ese nuevo deporte o proyecto se convertirá en algo natural en tu vida. 

domingo, 1 de enero de 2017

¿Cómo tomar decisiones?





Todos los días tomamos decisiones. ¿Dulce o salado?, ¿carro o autobús?, ¿salir o quedarse viendo Netflix?  A veces duramos varios minutos u horas detenidos o indecisos ante interrogantes tan cotidianas, pero hay decisiones que no son tan fáciles de tomar, e inclusive, pueden representar una gran angustia. “¿Me asocio o no a tal persona?”, “¿empiezo un nuevo negocio?”, “¿debería tomar ese trabajo?”, “¿me conviene mudarme?”. Estas son decisiones que quizás necesitan un poco más de atención que el sabor de gaseosa que vamos a pedir, y sin lugar a dudas, su resolución podría tener un impacto más significativo en nuestras vidas.

Por esto es importante que sepamos tomar decisiones con firmeza, pues muchas oportunidades pueden verse desaprovechadas tras la indecisión, la angustia y la incertidumbre. Por lo tanto, aquí nos corresponde hablar sobre ¿cómo hacemos para tomar decisiones con firmeza?
1.                   
                1. Sigue a tu corazón: Por más fantasioso que suene esto, todos hemos tenido esas famosas "corazonadas". Inclusive, muchos de los CEO’s más exitosos del mundo han tomado decisiones muy importantes, a través de ese sentir que se manifiesta como un impulso.  Así que si sientes ese impulso de emprender algo nuevo, no dejes que tu cerebro lo censure, préstale atención, y decide a través de los pasos que vamos a dar si es el camino correcto.


             
                 2. Mentalidad positiva: Dejemos de lado nuestros miedos o incertidumbres para que no lleguen a formar un obstáculo ante nuestra decisión. Antes de dar el primero paso, pensemos en todas los logros que podremos alcanzar, y olvida los fracasos ficticios.


         
           3. Ser precavido y objetivo: Primeramente, acomoda tus prioridades -dinero menos que felicidad, familia más que trabajo-. Ya teniendo tus prioridades enlistadas,  imagina una gran balanza de dos platos, en los que pones los “pros” y los “contras” de los dos caminos por los cuales te estás debatiendo.


              4. Ten en mente que todo gran cambio implica sacrificios. Esto quiere decir, que las dificultades no pueden ser pesadas en tu balanza, puesto que es inevitable que tengamos que hacer algunas transformaciones antes de salir de nuestra zona de confort.


               5. Sea organizado: En ocasiones, por no saber bien como organizarnos, al sentir cansancio o no ver resultados positivos inmediatos, creemos que tomamos la decisión incorrecta, aunque puede ser que únicamente no hemos sabido como transitar ese nuevo camino correctamente. Así que habla con tus personas allegadas -aquellas que se verán afectadas ante tus decisiones-, cuida tu salud buscando espacios de esparcimiento como salidas con tu familia o amigos y consagra tus horas de sueño como sagradas. Y es cierto, sabemos que hemos mencionado esto en la mayoría de nuestras entradas, pero no hay nada más eficiente que aprender a distribuir tu tiempo correctamente.


                Recuerda ante todo, dedicarte a aquello que te apasiona, y buscar siempre tomar el camino hacia lo que nos hace sentir plenos con nosotros mismos, así que toma este 2017 con la mejor actitud, porque ya tienes las herramientas para empezar a elegir la mejor ruta hacia el éxito.