lunes, 3 de octubre de 2016

Los ocho escalones del primer paso a la Inteligencia Financiera.

Si entraste para dejar de pensar en tus preocupaciones diarias, creo que quizás vas a tener que esperar hasta el final de este artículo, porque vamos a empezar a realizar un recuento de estas, nuestras preocupaciones diarias, y que curiosamente, al ser comparada con la de nuestros vecinos o amigos, encontramos bastantes similitudes: Estrés por el trabajo (que necesitamos para tener dinero), estrés por falta de tiempo (porque no podemos trabajar lo suficiente para generar la cantidad de dinero que aspiramos), pagar por nuestras deudas a final del mes (lo que implica un desembolso), cansancio físico generado por nuestra rutina diaria, y otras variantes que posiblemente incluyan política o deportes.

Pero ante todo esto encontramos un factor en común, y es que en su gran mayoría -dejando así un rango de error- sentimos que no generamos el ingreso suficiente para cumplir con nuestras responsabilidades y quizás poder pagar unas vacaciones anuales. Pero aún más curioso, es que, si reflexionamos sobre nuestras aspiraciones, sin importar la forma en la que lo llamemos, todos buscamos riqueza…- “¡No! No es cierto, ¡yo quiero ser feliz y viajar por el mundo!”-. Pero tenemos una noticia…para todo esto necesitamos dinero.

Pero si nuestras preocupaciones incluyen estrés, falta de tiempo, cansancio físico, entre otras, sería ilógico si la respuesta a esto fuese trabajar de más, incluyendo también que los momentos más placenteros en la vida generalmente suceden en un ambiente bastante alejado de la oficina, ¡y todos queremos ser felices!

¿Entonces qué debemos hacer? Bueno, tenemos otra noticia, que por el preámbulo que acabamos de hacer posiblemente sea lógico que la respuesta sea generar riquezas. Pero a todos nos asusta admitir esto, porque generalmente asociamos la riqueza a “tener mucho dinero”, “y eso es para arrogantes”, pero hoy nos sentimos caritativos, así que vamos a darte una tercera noticia:  Tener mucho dinero, no significa ser rico.

         Para Kiyosaki, la riqueza es sencillamente la respuesta a la siguiente pregunta: “Si dejara de trabajar hoy, ¿Cuánto tiempo podría vivir?” Y para que la respuesta a esta interrogante nos motive, tenemos que empezar a trabajar con el tesoro más valioso que independientemente de nuestra riqueza, todos tenemos: Nuestro cerebro. ¡Sí! Allí empieza todo. Y nos referimos a  desarrollar todo su potencial y creatividad este maravilloso órgano en nuestra cabeza que a menudo decimos que siente migraña a final del día, pero que, sin darnos cuenta, nos dota de maravillosas capacidades que en este caso vamos a llamar: Inteligencia Financiera.
        
        Así es, esto es a lo que debemos aspirar para tener nuestras vacaciones a final de año, en lugar de buscar otro trabajo con horas de más que nos hagan los días más cortos de lo que ya son, lo que necesitamos es desarrollar este talento que se encuentra absorto en algún lugar de nuestro cerebro, pero que no sabemos todavía como poder en práctica. Pero primero lo primero: ¿Cómo logramos esto? Fácilmente, lo dividimos en 8 pasos fundamentales:

1. Perder el miedo al dinero
2. Tomar decisiones con firmeza.
3. Identificar oportunidades e ir por ellas.
4. Eliminar la negatividad.
 5. Estar dispuesto a correr riesgos.
6. Dedicarnos a seguir aprendiendo de por vida.
7. Desarrollar la inteligencia emocional.
8. Educación Financiera


Este es el norte que debemos tomar si queremos dejar atrás esas vanas preocupaciones, y empezar a disfrutar de los ingresos que quizás no percibimos tan a menudo, pero recuerda: primero debes cambiar tu forma de pensar. 

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